Arte y Cultura

Fomentan lectura científica y literaria en la UDLAP

Como parte del proyecto de fomento a la lectura “El libro del semestre”, estudiantes del área de Letras, Humanidades e Historia del Arte de la Universidad de las Américas Puebla (UDLAP) escucharon este jueves la conferencia Dialogar con los que leen, impartida por el doctor en biología Héctor T. Arita, sobre su obra de divulgación científica Crónicas de la extinción, editada por el Fondo de Cultura Económica (FCE), que forma parte de la colección La Ciencia para Todos.

“El libro del semestre” es un proyecto que implica la realización de talleres de lectura, escritura, diálogo y conferencias para fomentar el ejercicio de la lectura crítica y el intercambio de ideas entre los estudiantes, profesores y autores de las obras que se leen por semestre.

El objetivo es abordar diferentes temas a partir de la lectura de un libro, desde una perspectiva vivencial y significativa que se relacione no solo con los contenidos programados para los cursos de la primera lengua (Español I y II) sino que se vincule con la cotidianidad del alumno y su propia forma de ver el mundo, estimulando la reflexión pero sobre todo el contacto con las ideas que el propio autor maneja.

Crónicas de la extinción

En presencia de cientos de estudiantes, el doctor Héctor T. Arita, quien además es premio Internacional de Divulgación de la Ciencia Ruy Pérez Tamayo 2016, destacó la necesidad que tiene el ser humano por conocer las historias de otros, incluyendo otras especies que no sean de su linaje pero que convivieron con sus ancestros.

Crónicas de la extinción, expuso, buscó reflejar de forma clara historias de seres ancestrales de origen animal, partiendo de la idea de que la extinción y la muerte son componentes fundamentales del proceso que origina a la propia vida, ya que no hay forma de entenderla si no se conocen los procesos de muerte desde el punto de vista biológico.

“Estudiar la forma en la que termina la vida de las especies nos ayuda a ver de una manera plena el proceso complejo que es la propia creación de nuevas especies y su evolución. Existen también las seudoextinciones, que implican más que una muerte, una transformación de la especie a otra diferente, pero eso es como si hubiera desaparecido, es decir, cuando ya no hay linaje de una especie, se dice que está extinta”, explicó el doctor Arita.

El doctor Héctor T. Arita habló también de su interés por describir la historia de las tortugas gigantes de las Islas Galápagos y de numerosos animales que han desaparecido en los últimos siete mil años gracias a las actividades del hombre, así como la de los científicos que por décadas han estudiado la flora, la fauna y los registros fósiles. Mencionó también cómo aborda la ciencia el problema de la extinción moderna y sus métodos para revertir procesos de extinción a futuro y otros más provocados, como una medida de intervención que permita un equilibrio ecológico.

Diálogo con los estudiantes

Después de su intervención, el doctor Héctor T. Arita respondió durante más de una hora las diversas inquietudes de los estudiantes que previamente habían leído su obra. Entre los cuestionamientos destacaron la inquietud por la extinción no solo de otras especies sino del propio hombre. Al respecto, el doctor Héctor T. Arita refirió que si bien nuestra especie —el Homo sapiens— se ha resistido a su desaparición, el desequilibrio ambiental que llega a generar en su hábitat podría provocar a la larga consecuencias que propicien su propia extinción.

En ese sentido, recordó que de acuerdo con estimaciones de los propios especialistas, una tercera parte de las especies de mamíferos que existen en el mundo se encuentra en condiciones de riesgo y no necesariamente por procesos naturales.

Otra de las inquietudes planteadas por los estudiantes fue el trabajo del divulgador como parte de las estrategias que faciliten la conciencia sobre la importancia de cuidar y preservar las especies.

Al respecto, el doctor Arita destacó que el trabajo de divulgación científica es fundamental; sin embargo, reconoció que existe un trabajo insuficiente al respecto, pues aún hace falta un mayor número de divulgadores, ya que los libros de este tipo son escritos en su mayoría por científicos, lo que reduce el interés en lectores que no están vinculados con la ciencia.

“Hace falta enfocar los objetivos, el divulgador debe ir más allá y cambiar del enciclopedismo a la parte más explicativa y atraer a las mentes, permitirles que, al igual que los niños, el ejercicio de la lectura no se quede solo en eso, sino permita que el lector se haga preguntas, cuestione sobre lo que está leyendo, es decir, los libros de ciencia están escritos en 90 por ciento por científicos y no por divulgadores, entonces eso reduce las posibilidades”.

Fuente:Conacyt

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